PLAN DE ACCIÓN DE ORGANIZACIONES SOCIALES Y CIVILES ANTE LA COYUNTURA ELECTORAL

PLAN DE ACCIÓN DE ORGANIZACIONES SOCIALES Y CIVILES ANTE LA COYUNTURA ELECTORAL

En diversos espacios ciudadanos se han realizado acciones tendientes a incorporar en la agenda electoral las preocupaciones sobre los DDHH en cuanto a la impunidad (Tlatlaya y Ayotzinapa, desapariciones forzadas), en cuanto a la corrupción (Casa Blanca, Vidergaray, OHL…), en cuanto a la injusticia (derechos laborales, negación derecho consulta popular, abandono campo…) sin que hasta ahora se haya logrado una penetración efectiva en esa agenda.

El proceso electoral sigue su rumbo de vaciamiento de la política, sustituyendo el análisis por el spot, violentando abiertamente la misma legislación electoral sin repercusiones legales centrando la pugna en el reparto de cuotas de poder entre los partidos políticos, sin la menor atención a las demandas sociales. La participación social y ciudadana no está en la agenda de los partidos ni sus candidatos, así lo muestra también el proceso actual de la reforma política del DF.

En diversas organizaciones sociales y civiles existe la expectativa sobre acciones contundentes en relación al proceso electoral, que posibiliten que nos convirtamos en interlocutores, no solamente de los candidatos, sino que eso sirva para alcanzar una verdadera interlocución post electoral con las instituciones gubernamentales. Para ello se requiere:

Objetivo: realizar acciones eficaces en la última etapa del proceso electoral para:

a) Incrementar los costos políticos de quienes no presten atención a las demandas sociales.

b) Generar un proceso de activación social en la mayor parte de los estados.

c) Propiciar un proceso de articulación entre diversas organizaciones a fin de estar en condiciones de exigir eficazmente la atención a nuestras demandas principales.

Estrategia:

i) Realizar acciones descentralizadas, en las que hay un núcleo básico de demandas comunes (2 ó 3) [a manera de ejemplo: a) Participación Ciudadana en los asuntos públicos: modificación de la legislación sobre Consulta Popular, b) Vigencia de los DDHH: Comisión de la Verdad, c) Reformulación de las Reformas estructurales: seguridad social, incluyente y de calidad] a las que se añaden las demandas específicas de cada región (por ejemplo en el DF: la aprobación de la Reforma Política y la modificación de la minuta del Senado).

ii) Emplazar a candidatos a manifestar la aceptación de los mecanismos concretos que propongamos para la solución de nuestras demandas, esta adhesión se hará a través de mecanismos que se decida en cada región, centralizando la información que se genere sobre las respuestas de los candidatos. Por ejemplo: instalación de mesas en lugares públicos, en sitios web previamente establecidos, redes sociales, entre otros.

iii) Realizar acciones de difusión pública de las respuestas, invitando a castigar electoralmente a aquellos que no den respuesta a las demandas, lo cual se podrá hacer hasta en el último día del proceso electoral.

iv) Llevar adelante una estrategia de seguimiento de los compromisos asumidos y para la respuesta de los electos a la agenda social.

Se plantean las siguientes etapas, transversal a todas ellas tendrá que haber una intensa campaña de alianzas:

Etapa

Acción

Objetivo

Fechas

I.- Llamado a la Ciudadanía

Diversas personalidades de las organizaciones participantes presentan en conferencia de prensa el llamado y la estrategia para su realización (cfr anexo I)

Hacer evidente otra posición ante el proceso electoral

21 de mayo

 

Asamblea Nacional Virtual de Organizaciones.

(Dirigentes presentan la estrategia, esta presentación se realiza de manera simultánea en diversas ciudades del país, convocando a miembros de distintas organizaciones a estar en los sitios en los que se baje la señal)

Convocar a los miembros de las organizaciones a participar de las acciones y a apropiarse de la estrategia

20 de mayo

II.- Promoción de compromisos con las y los candidatos

En cada región se pueden proponer diversos mecanismos (suscribir un texto, presentarse en una asamblea, etc).

A nivel nacional se podría hacer emplazamientos públicos en los medios y en las redes sociales.

Explicitar los compromisos que demandamos a quienes fueran electos, a fin de poder exigir su cumplimiento.

Del 22 al 27 de mayo.

III.- Información a la sociedad sobre los candidatos

Realización de acciones de denuncia de quienes no haya asumido los compromisos, proponiendo no votar por ellos. Este llamado se puede hacer a través de redes sociales, reuniones públicas, conferencias de prensa, festivales…

Incrementar los costos políticos de quienes no atiendan la agenda social.

Del 28 de mayo al 7 de junio.

IV.- Seguimiento de compromisos

Balance de la efectividad de nuestras acciones

Evaluar a fin de diseñar la siguiente etapa.

Entre el 15 y el 20 de junio

 

Emplazamiento al diálogo a los electos.

Iniciar la nueva estrategia prevista, con articulaciones ampliadas.

A partir del 2 de septiembre.

Antes de la realización de las acciones tendrá que haber un intenso proceso de diseño y de generación de consensos entre los diferentes actores sociales interesados.

Se han sugerido como grupos aliados (Nueva Constitución [el de Cuauhtémoc Cárdenas], 3 de 3, MUP, Constituyente Ciudadana, empresarios…)

Anexo I Núcleo Central del llamado

(Propuesta sujeta a modificaciones)

Ante este panorama, valoramos que hoy es un momento, para trabajar por generar un voto diferenciado: un voto ético (conciencia de derechos); un voto estratégico (que se plantee la democratización del país más allá de las elecciones) y un voto informado; para ello, se requieren instrumentos muy específicos para que la ciudadanía pueda ejercer su derecho al cuestionamiento de los candidatos.

Valorar las trayectorias y propuestas de candidatos y candidatas, más que los partidos políticos, a fin de comprometerles con las demandas sociales y por ende, en un compromiso con los Derechos Humanos y con la dignificación de la vida de las y los mexicanos. En otras palabras, La defensa del ejercicio del voto, como la capacidad de ejercicio del poder ciudadano.

Es un llamado al ejercicio del voto diferenciado, por los proyectos y planteamientos de las personas, no por los partidos, pero este llamado a un voto estratégico debe ser hecho sin deslegitimar ninguna forma de lucha electoral, como pueden serlo la abstención consciente o la anulación del voto. Este llamado será el inicio de la estructuración de un amplio acuerdo estratégico post electoral.

Entre los aspectos que habrá que demandar que pongan especial atención las y los candidatos se encuentran: a) las violaciones a los Derechos Humanos, b) las consecuencias sociales de las reformas estructurales; c) la falta de espacios e instrumentos para la participación ciudadana.

(Este llamado deberá de experimentar modificaciones, sugeridas por aquellos con los que nos aliemos, de hecho el último párrafo surgió de los primeros diálogos, entre ahora y su presentación el 21 de mayo).

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